
«Hay un momento en que el paisaje se comunica, nos extiende sus elementos para hablarnos.»
Bajo la premisa de que el paisaje se comunica con nosotros, Valentina Morales, Nicolás Donoso e Isidora González combinan textil, dibujo y escultura para descifrar los elementos que devela, con el fin que podamos leerlo como un poema, y sin ir más lejos, como un oráculo.

Valentina morales
Textil y poesía.

nicolás donoso
Dibujo.

isidora gonzalez
Escultura y texto curatorial.

«En este contexto, el paisaje se convierte en escritura. Las obras reunidas operan como traducciones, fragmentos del mundo que, al ser desplazados, repetidos o intervenidos, comienzan a comportarse como palabras, frases o poesía. El paisaje se convierte en escritura, un texto que pareciera estar en constante traducción. Y si leemos este paisaje, también podemos utilizar sus objetos para predecir en un sentido expandido, donde la predicción se acerca a lo oracular, no una práctica de exactitud sino un espacio de relación con aquello que excede lo visible, donde lo divino aparece como una posibilidad latente en la materia.»
Muestra colectiva que inaugura el jueves 14 de mayo a las 19:30.